La redención de Cristo y su continuidad en Nolasco

 

La redención de Cristo y su continuidad en Nolasco
Bandera del logo del jubileo de la Orden de la Merced portada en la peregrinación a la Basílica de Guadalupe el 10 de Agosto del 2018


La obra de la redención iniciada por Cristo no quedó consumada del todo, pues en el mundo de hoy siguen existiendo formas de cautividad.

Hace 800 años existió un hombre sencillo, pero de buen corazón, que se percató de que aún existían personas que vivían en profunda cautividad y que no podían expresar libremente su fe. En el siglo XII, Pedro Nolasco, un joven mercader, reconoce que muchos cristianos vivían una situación terrible pues acechados y secuestrados por los musulmanes sufrían terribles tormentos con tal de hacerlos renegar de su fe.

Pedro Nolasco, consciente de esta situación, inicia una obra de redención en la cual, con sus propios medios, iba a las mazmorras de los sarracenos para comprar a los cristianos que se encontraban ahí. Pasado el tiempo los recursos se agotan y llega el momento de crisis de su obra, por lo que María, de parte de la Trinidad, le comunica que su obra es grata a los ojos de Dios y que es necesario que funde una comunidad que se dedique a la redención de los cautivos, siendo así que el 10 de Agosto de 1218 se funda la Orden de la Merced.

En el contexto actual podríamos pensar que este carisma ha dejado de ser, pues de manera aparente la esclavitud ha desaparecido. Sin embargo, los frailes redentores se han percatado que existen nuevas formas de cautividad que siguen aprisionado a los hombres al punto de quitarles su libertad.

La Orden de la Merced ha establecido en sus constituciones como es que podemos identificar a una persona en cautividad:

  1. Es opresora y degradante de la persona humana; 
  2. Nace de principios y sistemas opuestos al Evangelio; 
  3. Pone en peligro la fe de los cristianos; 
  4. Ofrece la posibilidad de ayudar, visitar y redimir a las personas que se encuentran dentro de ella

COM 16

Ante estas condicionantes que propone la orden redentora podemos afirmar que aun existen cautividades en nuestra sociedad actual.

La Orden de la Merced actualmente vive su carisma mercedario en los reclusorios de los diversos países en los que se encuentra. Además vive su carisma en colegios de educación básica, casas hogar, casas para ex-presos, comedores comunitarios, obras de redención dentro del sistema de trata de personas en Centro América y en diversos apostolados por el mundo.

El carisma mercedario no se reduce solo a la vida de la familia mercedaria, pues todos los cristianos estamos llamados a ser redentores en los diversos ámbitos de nuestra vida. Ejemplo de ellos es San Maximiliano Ma. Kolbe (a quien está dedicado este blog). Kolbe fue un sacerdote franciscano que supo vivir el carisma mercedario entregando su vida por otro preso dentro de un campo de concentración nazi.

Si todos viviéramos con el compromiso de "estar alegremente dispuestos a dar su vida, si es menester, por algún hermano que esté en peligro de perder la fe" nuestra condición cristiana de amar al prójimo como a uno mismo se viviría al máximo.

Cristo dio su vida para liberarnos del pecado y devolvernos nuestra condición de hijos de Dios, Nolasco junto con sus frailes dan sus vidas para liberarnos de los opresores y devolvernos la dignidad humana que nos es quitada por la cautividad.

Al celebrar los 800 años de la fundación de este carisma pongamos en la mesa de reflexión si como cristianos estamos realmente cumpliendo el mandato del amor que Cristo dejó en aquel cenáculo donde se dio como alimento a los doce y después a todos nosotros.

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